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El compromiso de Aragón con el Cambio Climático.

Por Joaquín Olona.  V Congreso Científico Internacional Pages. Zaragoza, 13 de Mayo de 2017. 

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La mitigación y adaptación al Cambio Climático también es una oportunidad para el desarrollo de la sociedad y la economía del conocimiento y la innovación tecnológica. Pero, sobre todo, para la formulación de nuevas políticas públicas basadas en la implementación de nuevas reglas de juego que se traduzcan en nuevos incentivos que   favorezcan lo que a todos interesa y nuevas restricciones que impidan hacer lo que a todos perjudica (innovación institucional).

En la configuración de las nuevas reglas de juego, la cooperación resulta clave. La propia naturaleza del Cambio Global y Climático, del que nadie puede excluirse ni quedar inmune a lo que hagan los demás, hace cuestionable la utiidad de los instrumentos convencionales de mercado o de intervención estatal. Sobre todo cuando las casas son de carácter difuso  como ocurre con la agricultura o el transporte. Por el contrario, se requieren nuevas soluciones institucionales, mucho más avanzadas y específicas basadas en la acción común.

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Frente al Brexit, más unión: el Libro Blanco sobre el futuro de Europa.

Joaquín Olona. Zaragoza, 14 de marzo de 2017.

El próximo 25 de marzo se reunirán en Roma los dirigentes de veintisiete Estados miembros de la Unión Europea para celebrar el 60 aniversario de los Tratados de Roma. Con ello se pondrá en marcha un debate sobre el futuro de la Unión Europa, recordándonos que Europa ha mejorado nuestras vidas, que debemos velar porque siga mejorando la de los que vendrán detrás de nosotros y que siempre nos ha ido mejor cuando nos hemos mantenido unidos.

Para orientar el debate, la Comisión acaba e publicar “El Libro Blanco sobre el futuro de Europa en el que se exponen cinco escenarios y una serie de instantáneas sobre el posible estado de la Unión en 2025 en función de las decisiones que se tomen.

La hoja de ruta incluida en el Libro Blanco  cuenta con que el Consejo Europeo pueda extraer las primeras conclusiones a finales de este mismo año determinando de ese modo una línea de actuación con vistas a las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2019.

Como temas objeto de reflexión durante el próximo trimestre se contemplan la dimensión social de Europa, el aprovechamiento de la globalización, la seguridad y defensa, la Unión Económica y Monetaria así como las Finanzas.

Como fortalezas de la Unión Europea se resalta el hecho de tener las sociedades más igualitarias del mundo, contar con los sistemas de seguridad social más avanzados, que pueden ofrecer soluciones a los retos sociales en todo el mundo, y el que la comunidad científica europea está a la vanguardia de la investigación mundial en materia de salud.

Entre los retos el Libro Blanco señala el despliegue de nuevos derechos sociales para adecuarse a la evolución del mundo laboral así como la modernización de los sistemas de protección social para asegurar su sostenibilidad y adaptarlos a las nuevas realidades demográficas y laborales en el contexto de una profunda digitalización de la sociedad  en la que se desdibujan las diferencias entre los trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia, entre los bienes y los servicios o entre los consumidores y los productores.

También considera como desafíos la ambiciosa descarbonización de la economía, la reducción de las emisiones nocivas, la profundización en la adaptación a las crecientes presiones medioambientales y climáticas así como la configuración de nuevas funciones en la industria, las ciudades y los hogares y la aplicación de nuevas fuentes de energía. Todo ello ejerciendo el liderazgo en «ciudades inteligentes», en el uso eficiente de recursos naturales, en la lucha mundial contra el cambio climático y en las tecnologías energéticas renovables. Pero también, el hecho de que Europa tendrá, en 2030 y con una edad mediana de 45 años, la población más enevejcida del mundo.

 

Energía renovable y cambio climático.

Joaquín Olona en la presentación del proyecto LIFE+ REWIND en la bodega Viñas del Vero. Barbastro (Huesca), 9 de noviembre de 2016.

El argumento del agotamiento de los recursos naturales, en particular del petróleo y del gas natural, no ha servido para impulsar las energías renovables. Quizás porque este tipo de enfoques maltusianos, catastrofistas y alarmistas, a juzgar por los hechos conocidos, sean cuestionables.

Sin embargo, la necesidad de reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, es decir las limitaciones que impone la atmósfera en su contenido en anhídrido carbónico, óxido nitroso, metano y otros, configuran un escenario muy favorable para el definitivo desarrollo de las energías renovables, siendo de hecho un factor  clave para la mitigación del cambio climático.

Así, muy probablemente, el futuro energético será renovable o no será. No porque se agoten los combustibles fósles, cuyas reservas conocidas no hacen más que aumentar, sino porque su utilización conduce a escenarios térmicos que amenazan la supervivencia de la propia humanidad.

Las soluciones a la descarbonización de la economía y la mitigación del cambio climático cabe esperarlas, sobre todo, de las actuaciones en los llamados sectores difusos (agricultura, PYMES, transporte, vivienda, comercio, etc.) que es donde más y mejor cabida tienen las tecnologías fotovoltaicas, eólicas, del hidrógeno o de las pilas de combustible. No sólo porque las emisiones difusas suponen casi las dos terceras partes de las emisiones totales sino porque, además, implican decisiones individuales de las que dependen los cambios de comportamiento colectivo que se necesitan.

Lo que cada uno de nosotros hacemos o dejamos de hacer en nuestra esfera individual y profesional no sólo importa sino que es determinante. Porque  somos las personas las que tomamos las decisiones en todos los ámbitos económicos, sociales, ambientales y políticos.

 

Cambio climático y acción individual.

Joaquín Olona en la recepción a la Caravana por el Clima. Zaragoza, 3 de octubre de 2016.

Lo que hacemos o dejamos de hacer las personas, a escala individual, importa mucho en relación con el medio ambiente y, muy particularmente, con la mitigación y adaptación al Cambio Climático. Es en las acciones y las decisiones individuales, más que las gubernamentales, donde posiblemente están las soluciones a los grandes problemas ambientales del Planeta. Porque somos las personas las que, con nuestras decisiones personales y profesionales, condicionamos no sólo el comportamiento en nuestro círculo inmediato sino, también, el de las empresas, organismos e instituciones.

La Caravana Universitaria por el Clima es un proyecto que tiene por objeto sensibilizar a mayores y pequeños sobre la protección del medio ambiente. En las siete ediciones anteriores la Caravana ha visitado 34 municipios aragoneses, además de las ciudades de Logroño y Pamplona, a las que se sumará este año Lérida.

La oportunidad del sector agroalimentario frente al cambio climático.

Joaquín Olona en la clausura de la Jornada “Después de París, Aragón. El reto de las emisiones difusas”. Zaragoza, 8 de junio de 2016.

La agroalimentación es parte relevante del problema del cambio climático y, por ello, forma parte de la solución. Una doble solución ya que la respuesta agroalimentaria al cambio climático debe hacerse en el escenario de un vertiginoso crecimiento de la demanda de alimentos asociada, a su vez,  al aumento demográfico y la reducción de la pobreza mundial. Todo ello configura, sin duda, uno de los mayores retos que ha afrontado la humanidad.

En el contexto de Aragón se propone el siguiente decálogo:

  1. Mejorar la gestión combinada de la fertilización agrícola y de los estiércoles y residuos ganaderos de modo que se minimicen las emisiones de metano y de óxido nitroso, que,son las principales componentes de la emisión en Aragón.
  2. Mejorar la gestión de los suelos agrícolas aumentando su contenido en materia orgánica extendiendo la agricultura de conservación, que en Aragón. Que los labradores dejen de labrar, o labren menos, implica un importante cambio institucional en tanto en cuanto se trata de un uso y costumbre profundamente arraigado.
  3. Desarrollo de nuevas variedades y adecuación de cultivos a nuevos patrones climáticos incluyendo nuevas estrategias de producción en secano y regadío así como ante las sequías y las inundaciones. Todo ello exige avances técnicos que serán de dudosa eficacia si no se ven acompañados de nuevas fórmulas organizativas y de nuevas políticas públicas basadas en la participación activa de los interesados.
  4. Fortalecimiento de las políticas de sanidad vegetal y animal, para hacer frente a los nuevos riesgos y patologías asociadas a los nuevos patrones climáticos.
  5. Una política del agua más realista y eficaz, sabiendo que en nuestro contexto de fuerte aridez y en un escenario previsiblemente de mayor irregularidad hidrológica la regulación hidráulica así como el regadío son determinantes para nuestro agroalimentario.
  6. Fortalecimiento de la política de seguros agrarios como herramienta más eficaz para la gestión colectiva de los riesgos naturales, que se verán incrementados en el nuevo escenario climático. España ejerce un liderazgo mundialmente reconocido en materia de seguros agrarios que debe ponerse en valor y en acción ante el cambio climático.
  7. Desarrollo de nuevas estrategias comerciales, tanto en el ámbito local y de proximidad como en el global atendiendo a las nuevas pautas de consumo pero, también, a los cambios en la geografía de la producción agrícola y del comercio alimentario mundial, que también se va a ver afectado por el cambio climático.
  8. Reducir el rechazo, el desperdicio y los residuos agroalimentarios evitando que gran parte de los alimentos que producimos acaben en los cubos de la basura. En todo caso es preciso minimizar los residuos agroalimentarios que deben incorporarse, en todo caso, a los nuevos paradigmas de “residuo cero” y de la economía circular asumiendo que los alimentos empiezan y acaban en el suelo.
  9. Continuar con el proyecto AGROCLIMA como acción innovadora orientada a la información y la sensibilización basada en la cooperación y la acción colectiva protagonizada por el propio sector y auspiciada por el Gobierno de Aragón.
  10. Reformar la PAC en profundidad para que sea más justa y eficaz. Debe evitarse que el cambio climático se convierta en una mera excusa oportunista para justificar unas ayudas que tienen su verdadera razón de ser en la insuficiencia de las rentas agrarias. Si persiste el actual enfoque de la PAC o si el nuevo que se adopte no es el apropiado se frenará la contribución de la agricultura a la mitigación del Cambio Climático y, sobre todo, su adaptación.

Para que todo esto suceda es preciso que los actores del sistema agroalimentario, a través de las organizaciones y entidades que los representan, comprendan bien el problema del cambio climático, asuman el protagonismo que les corresponde y apuesten por su solución. Pero no cabe pensar en que lo hagan solos. La ciencia y la técnica son imprescindibles y deben ponerse al servicio del sector; lo mismo que la política y los poderes públicos, que cuentan en el cambio climático y la agroalimentación un reto en el que demostrar su eficacia y utilidad.

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Cambio Climático y Agroalimentación.

Joaquín Olona en la apertura de la Jornada de presentación de los resultados del Proyecto Agroclima. 20 de Abril de 2016.

La cooperación resulta clave en la configuración de las nuevas reglas, incentivos y restricciones en las que debe traducirse la política de mitigación y adaptación al Cambio Climático. La agricultura y la alimentación forman parte de la solución de lo que sin duda es el principal reto que afronta la humanidad. Los avances técnicos son imprescindible pero no serán eficaces si no van acompañados de nuevas fórmulas organizativas y de nuevas políticas públicas entre las que la PAC debe jugar un papel preponderante.

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Acuerdo de Paris

El Cambio Climático reduce la seguridad alimentaria.

Publicado por Joaquín Olona, 4 de noviembre de 2014.

El informe sobre Cambio Climático publicado el pasado día 1 de noviembre por el IPCC identifica importantes riesgos para la agricultura y la alimentación recomendando, a su vez, acciones de mitigación y adaptación con las que hacerles frente y que se traducen en grandes oportunidades.

Imagen GHG emisiones

Fuente: IPCC, 2014. Sigue leyendo

Agricultura, una protagonista de la Cumbre del Clima.

Publicado por Joaquín Olona en Heraldo de Aragón, 17 de octubre de 2014.

La Cumbre del Clima, celebrada el pasado 23 de Septiembre en la sede de las Naciones Unidas (Nueva York), ha introducido un nuevo enfoque basado en la cooperación y una clara apuesta por una agricultura climáticamente inteligente.

Con una aportación del 15% de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero es preciso que la agricultura reconozca sus oportunidades para reducir sus emisiones y adaptarse al nuevo escenario climático. Pero esto no será posible sin abordar profundas innovaciones tecnológicas e institucionales.

 

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Reenfocando la acción por el clima.

Publicado por Joaquín Olona en menosemisiones.com (7 de Febrero de 2014).

Se necesitan nuevos enfoques y soluciones institucionales que apelen a la acción y compromiso colectivo basado en el enfoque de los bienes comunes donde las personas, bajo determinadas condiciones, cooperan más allá de su interés particular inmediato (Ostrom, E. 2012). Emisiones GEI mundiales energia Emisiones GEI agricultura mundial Sigue leyendo

Nuevos retos para el agua y la energía en relación con el regadío.

Ponencia presentada en la Conferencia Internacional sobre Modelos de Buena Gobernanza del Agua y Stop al CO2. Life Power Project. Logroño, 12 de Septiembre de 2013.

Siendo determinante la innovación tecnológica en el ámbito del uso agrario del agua y la energía, el verdadero reto es institucional. Los avances tecnológicos se producirán con toda seguridad, aquí o allá da igual puesto que se transfieren y adaptan con suma facilidad. Lo que no es tan seguro es que se produzcan los avances institucionales necesarios para lograr el uso eficiente del agua que, por ser específicos del territorio, no se pueden copiar.

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